EDITORIAL

DIRTY WORKS

Entre Indígenas- ¿Qué es Dirty Works?

Dirty Works- Es hacer lo que nos da la gana sin pedirle cuentas a nadie; es reírnos hasta de nuestra propia sombra; es tener que abandonar el país el día que se desclasifiquen nuestros documentos; es quedarse dormido el día del atraco, llamar al compañero para disculparse y despertarlo; es prohibir el paso a buitres y chacales; es no dejarse llevar por la corriente; es abrir nuestra despensa a todo el mundo, pero contenedor amarillo para los pesados, los caraduras, los llorones, los listillos, los mentirosos, los lameculos y los cantamañanas, la gente fea en general; es, como diría Raymond Chandler, salir un día a tomarse una cervecita y despertarse en Singapur con una barba poblada; es lealtad a lo que se quiere y a lo que se quiso; es una editorial, sí, pero también es un modo de vida, una canción de Johnny Cash, un relato de Sam Shepard, «un coro de borrachos a medianoche», un rancho mental y, por encima de todo, una vieja amistad que seguirá manteniéndose el día que suceda al Apocalipsis (que probablemente nos pille comprando cervezas).

E- ¿Cómo y cuándo surge la idea?

D- El «cuándo», más o menos, podemos asegurarlo gracias a que, en algún momento de lucidez (raro) decidimos estamparlo en nuestras camisetas: 2014. El «cómo» ya es otro cantar. Nada heroico ni ejemplar. Mas bien todo lo contrario. Una especie de apuesta ebria, de reto beodo. Fue en un bar. Como tantas otras cosas que hemos emprendido, con mayor o menor éxito, en nuestras vidas. Fanfarroneamos, nos envalentonamos y nos lazamos el desafío. Lo mandamos todo a hacer puñetas y, al día siguiente, nos pusimos manos a la obra (con una resaca de mil demonios). Fue un poco como gastar la última bala de la recámara. De no haber salido bien, probablemente ahora estaríamos manteniendo esta conversación en alguna institución psiquiátrica. Tú me preguntarías si ese de ahí atrás es quien te ha parecido que es y yo te diría que sí, que, en efecto, es el fantasma de Leopoldo María Panero, golpeando la máquina de refrescos.

E- ¿Cuál es su fuente de inspiración?

D- La Adobe Garamond Pro. Aunque esta Courier New con la que me haces las preguntas también me pone bastante cachondo. Me recuerda mis tiempos con la Olivetti portátil, cuando quería ser escritor ruso pobre y ligeramente tuberculoso. Se la dejé a algún hijo de puta que nunca me la devolvió… Claro que, como fuente, tampoco es moco de pavo La Fontana di Trevi, con Anita Ekberg dentro, por supuesto.

E- ¿Por qué este género en vuestros libros?

D- Ni siquiera lo consideramos un género. No concebimos la literatura en términos de género. Odiamos las etiquetas y los grilletes. Eso se lo dejamos a los tristes. Para nosotros se trata simplemente de historias. Historias de gente común. Gente del otro lado del sueño. Historias contadas desde el desguace. Si nos conmueve, si nos zarandea o nos excita, entra en nuestro rancho y le hacemos sitio en la mesa. Bienvenido a la familia. Si no, se queda fuera y le damos dos o tres minutos para que salga de nuestras tierras, el tiempo que tardamos en apagar el cigarro, ir al armero y cargar el Winchester.

E- ¿Creéis que la sociedad sigue teniendo prejuicios o evita ciertos temas que tratáis?

D- Ciertamente no creo que se trate de prejuicios. Más bien de mal gusto, ignorancia, ramplonería, ñoñez, moda pasajera y pose. Y sí. Sigue luciéndolo, muy alegremente. No hay más que mirar la lista de lo que más se vende.

E- Tres libros o tres autores con los que os sentís más identificados.

D- De la casa, Harry Crews, Larry Brown y Bonnie Jo Campbell. De la vida, Raymond Carver, A.M. Homes y Carson McCullers. Si me lo preguntas mañana, puede que te diga otros. Puede no, seguro que te digo otros

E- ¿Con qué personaje histórico se iría a cenar Dirty Works?

D- Con el romano Marcus Gavius Apicius, autor de De re Coquinaria. Hedonista, gastrónomo, epicúreo, primer gourmet de la historia, en tiempos de Tiberio. En su casa, a poder ser. Y con sus hijas. Para oprobio de Séneca y de Plinio el Viejo, a los que también habrá invitado y que acudirán únicamente por cortesía, pero recelosos y de lo más quisquillosos, no viendo la hora de excusarse y largarse, desaprobando en todo momento nuestra conducta disoluta con un estoico y muy variado despliegue de mohines y aspavientos.

E- Un éxito y un fracaso.

D- De la editorial, éxito, sin duda, El Manifiesto Redneck, de Jim Goad. Y fracaso, pese a ser mi favorito, Tierra vencida, de Ann Pancake. De la humanidad, un éxito, la tortilla de patatas y la cerveza, fría como el corazón de tu ex; un fracaso, los putos tomates cherry (¡por amor de Dios!).

RECOMENDACIONES

– Una frase: «¿Cómo puede gobernarse bien un país con trescientos tipos de queso?» CHARLES DE GAULLE.

– Una película: De lunes a miércoles, «Paris, Texas»; de miércoles a domingo, «Betty Blue». O viceversa.

– Una canción: «Full of Sin», de Krista Shows.

 Una bebida: Cerveza industrial.

– Una ciudad: Berlín (con ella).

Ilustración by El Ciento

¿QUÉ PREFIERE DIRTY WORKS?

  • Diez años en coma / Diez años en cárcel
  • Que te sean infiel / Ser infiel
  • Hablar con los animales / Hablar con los muertos
  • Un buen libro / Una buena película
  • Sólo poder susurrar / Sólo poder gritar
  • Wifi gratis toda la vida / Café gratis toda la vida
  • Cantar en público / Bailar en público
  • Sólo comer salado / Sólo comer dulce
  • Despertar en un desierto / En un bote en medio del océano
  • Saber de qué morirás / Saber qué día lo harás
  • Algo organizado / Algo Improvisado
  • Concierto de música / Obra de Teatro
  • Visitar el pasado / Visitar el futuro
  • No poder ver / No poder oír
  • Luz encendida / Luz apagada
  • Realidad / Ficción
  • Viaje en moto / Viaje en coche
  • No salir nunca de tu ciudad / No poder volver
  • Ser sumiso / Ser dominante
  • Continuar con tu vida / Reiniciar tu vida